Las primeras con las que comencé, las que despertaron en mí la pasión por las dos ruedas.
Puch Minicross II. Mi padre la subió de 50 a 65 c.c. El resultado: más ruido jeje. La moto sólo conservaba de la original el chasis y las ruedas, todo lo demás era puro tuning.
La Puch Minicross me duró lo que tardé en repetir curso. Como castigo, puch vendida al mejor postor.
Más tarde gané una apuesta familiar para levantar un montón de suspensos. Lo conseguí y mi padre me preparó una Derbi Diablo subida a 75 c.c. (estaba andaba algo más, a pesar del ruido)
La verdad es que tiraba muy bien, y las Diablo eran las motos que mejor admitían una subida de músculo (o también que los de Metra Kit se lo curraron)
Nuevamente mi mala racha académica provocó la venta de esta moto. Una nueva remontada en los estudios me permitió acceder a esta maravillosa Gilera Gr2 de 50 c.c.
De las motos de pequeña cilindrada que tuve es la que mejores sensaciones me dejó. Una maravilla, preciosa estéticamente para lo que circulaba allá por los 80, dura como una piedra. Pesaba mucho más que las dos anteriores, pero su fiabilidad y la calidad de sus componentes estaba en otra galaxia con respecto a estas. Con la GR2 comencé a realizar mis primeros viajecitos (no más de 100/200 kms. xd)
Por fín llega el salto a la moto seria, de verdad. Siempre me volvió loco la Yamaha Dt 80, todo un icóno de la época
Pero después de echar muchos números, la Yam era cara y me llamó la atención la Malagutti Runner 125, con motor Yamaha Dt 125 c.c. y con un precio similar al de la 80. Se veía más moto, de gran empaque un motor más potente ¿que era Malagutti? da igual, el motor es Yamahaaaa!!
Esta moto me dió la oportunidad de hacer kms. y disfrutar de las dos ruedas. Con ella me marqué mis primeros viajes “de verdad”, mochila a cuestas y pulpos sujetando la tienda de campaña…..definitivamente, el veneno de las os ruedas y “asfalto por medio” había calado hasta el último rincón de mi cuerpo…..pero lo mejor estaba por llegar…..
Por fín el salto a la cilindrada grande, a los cuatro tiempos……Inmediatamente llegaron a mí nuevas sensaciones a raudales, por fín pude sentír como los 80 cv. de la Suzuki Gsx 600f empujaban de forma progresiva para lanzar la generosa entrega de potencia de esta máquina que, al margen de los accidentes/incidentes más o menos serios que tuve con ella, me reportó grandes satisfacciones.
Después de 3 años saboreando esta moto, tuve que venderla porque mi negocio necesitaba una pequeña inyección de capital, así que tuve que decir adios a mi pequeña….
Durante 5 largos años estuve en el dique seco, hasta que mi “bussines” me devolvió lo que en su momento me quitó (aunque con algunos intereses)…
Mi preciosa Suzuki 750f, del 2005, una maquina de 100 cv. (más que suficientes para lo que se despacha ahora entre radares y multas a tokiski)
Con esta moto he realizado casi el 100% de las crónicas de Conocextremadura, aunque espero que no tarde el momento de cambiarla, ya veremos…
Mientras tanto, muchas vsssss a todos.







